
Existen diferentes tipos de blogs. Blogs monotemáticos dedicados a un grupo musical, a un artista en particular, a la música en general, a la política, a la danza, a Gran Hermano, a la filosofía, a la psicología, o a cualquier campo de estudio. Blogs que hacen las veces de diario, donde uno/a publica sus vivencias, experencias y reflexiones. Blogs mediáticos donde uno/a publica los sucesos y noticias que acontecen en el mundo. Blogs pupurri donde el propietario/a del blog edita todo lo que le place sin seguir una línea argumental aparente. Blogs de viajeros. Blogs de expertos. Blogs de famosos. Blogs de gente anónima, que así desea permanecer, en el anonimato. Blogs de artistas, de escritores aficionados, de escritores de profesión.
Todos son blogs en definitiva, y en cualquier caso, todo apertura de blog implica romper un lanza, abrir una ventana al mundo exterior, darse a conocer en el cyberespacio desde un ordenador.
A menudo, cuando uno/a decide abrir un blog ni siquiera sabe bajo que pretensión lo hace. Pero muy probablemente existe, sabiéndolo o sin saberlo, la necesidad de compartir y de relacionarse. Y es fascinante tener la oportunidad de compartir y relacionarnos de forma no presencial gracias a la tecnología, hace poquitos años habría sido im-pensable, in-creible.
Así que aquí va mi pequiñito grano de arena, mi personal aportación. Doy un pasito hacia adelante yo también, como ya han hecho millones de personas y abro este blog, abro la puerta del cyberespacio. Desde esta extraña pero agradable ingravidez os saludo y doy la bienvenida. ;-D Siéntanse y siéntense como en casa.
